24 de septiembre de 2007

Bestias dormidas.


El sábado, mis amigas de la secundaria y mi amigo Nico Ghezzi armaron (?) una salida: Visitar el Zoo.

Creo que no iba desde que tenía 8 años. Pero he pasado por la puerta muchísimas veces, lo tomo siempre como punto de referencia, y a veces, como punto de encuentro.

Las entradas subieron de precio en forma obsena. Y a lo que antes solo era la Calesita se le agregó puestos de panchos, helados, una especie de Mc Zoo y mucho merchandising.

Hay una cosa que es segura: El negocio del Zoo es la fotografía y la comida.


Recordaba al zoológico como algo maravilloso, en mi infancia. Pero de verdad, ya no lo es. Las jaulas son muy chicas. TODOS los animales estaban tirados durmiendo la siesta. LLegué a pensar que eran maquetas :P


El intento por reproducir el hábitat es en vano. El reptilario....por favor... una pecera de 2x2 con una rejilla. Sí, señores, imaginen 2x2 de vidrio, un tronco seco, amorfo y una rejilla, ese es el hábitat de la Boa de incontables metros.

Pero más allá de este lapso momentáneo de razón (?), pasé una linda tarde junto a mi ex- compañeras. *
*qué post choto me acabo de mandar.






3 comentarios:

César dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
César dijo...

Porqué estás menos rubia? Debería ir al zoológico, me acuerdo que me encantaba ir, sobretodo con mi vieja, recuerdo ponerme una boa de ocho metros en el cuello que la estaban presentando ese día. Ahora con la primavera puede que un finde me haga una escapada.

Un beso!

PD: Fue mío el anterior, pasa que sin querer le mandó enviar y no lo había terminado.

Anisett dijo...

recuerdo una vez haber ido y que fue re deprimente porque los animales estaban re mal alimentados y tambien asi como decis vos, durmiendo la siesta.

me causa mucha gracia la publicidad del Zoo de noche con las hienas :D